Jamás podría creer en Dios, si no fuera por la cruz. En el mundo real del dolor, ¿cómo podría alguien adorar a un Dios que fuese inmune al dolor? John Stott presenta el lugar central de la cruz en el plan de redención preparado por Dios para el mundo: un mundo que sufre bajo el peso de la injusticia, la violencia, la corrupción y la amenaza de una crisis ambiental irreversible. http://www.amazon.com/gp/product/9506831459 |