 | Dios quiere sanar nuestra economía. El dinero no es lo más importante en la vida, pero la condiciona de una manera fundamental. Lo económico nos afecta a nosotros y también a quienes nos rodean. Una vida económica desordenada en los hijos de Dios afecta el testimonio. Este libro le enseñará a ordenar la economía, aprendiendo a ahorrar y a gastar sabiamente. A elaborar, controlar y evaluar el presupuesto mensual de la familia. Analiza a la luz del Evangelio, el diezmo y las ofrendas, como un acto de amor y adoración y no como un negocio con Dios. Enseña a controlar el uso de Tarjetas de créditos tomándolas como instrumentos de pago y no como un medio de vida. Responde preguntas acerca de los errores más comunes a la hora de administrar nuestro dinero. Propone ejercicios prácticos para corregir nuestra economía.
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