Dios quiere sanar nuestra economía. El dinero no es lo más importante en la vida, pero la condiciona. Lo económico nos afecta a todos. Una vida económica desordenada en los hijos de Dios afecta el testimonio. Este libro le enseñará a ordenar la economía, aprendiendo a ahorrar y gastar sabiamente. Analiza a la luz de la Biblia el diezmo, las ofrendas, el presupuesto familiar, los préstamos, las deudas, etc. Este libro se basa en la experiencia directa del autor sobre temas que acechan a América Latina. |