| Ser una persona bendecida es saber, sentir, gustar y estar seguros de la afirmación de Dios, así como de su aceptación y aprobación. Ésta es la necesidad fundamental de todo ser humano. La salvación es sólo el comienzo de la bendición, Dios quiere trabajar profundamente en nosotros. En este libro encontrará las claves del Padre para transformar su dolor en bendición. |